Leer juntos puede ser una conversación, un momento tranquilo de conexión o una oportunidad para reír. No necesita convertirse en una lección donde su hijo deba contestar correctamente. Disfrutar los libros ofrece oportunidades repetidas de escuchar el lenguaje y explorar su significado.

Siga los intereses de su hijo. Un bebé puede observar una imagen mientras usted la describe. Un niño pequeño puede querer pasar las páginas o nombrar objetos conocidos. Un niño de Primaria Montessori puede anticipar qué sucederá o contar la historia a partir de las ilustraciones. Todas son formas de participar.

Haga una pausa cuando algo llame su atención. Puede comentar: “Ese perro parece sorprendido” y esperar. Haga alguna pregunta abierta, pero deje espacio para disfrutar el cuento. Pedir el mismo libro varias veces puede ser parte del gusto por leer; no hace falta elegir uno nuevo cada vez.

Deje algunos libros al alcance en los lugares donde convive la familia y lea en los idiomas que use con confianza. Una experiencia breve y agradable aporta más que una sesión larga que se vuelve una lucha. Las familias de Mi Casita pueden apoyar el lenguaje mediante conversaciones cálidas y cuentos compartidos en casa.

Para practicar en casa

Prepare una pequeña canasta de libros

Elija algunos libros resistentes que su hijo pueda manejar con seguridad y colóquelos cerca de un lugar cómodo. Permítale elegir uno. Para bebés, sostenga el libro donde puedan verlo y converse sobre una imagen; no es obligatorio terminar todas las páginas.

Recorran las ilustraciones

Antes de leer las palabras, miren las imágenes juntos. Comente algo interesante y espere una respuesta. Un niño mayor puede inventar una historia; un niño pequeño puede señalar un perro. Los gestos y comentarios breves también son participación.

Hagan interactivo un libro favorito

Haga una pausa antes de una frase repetida y deje espacio para que participe si quiere. Añada un sonido o gesto que disfrute. Si pide que lea como siempre, respete esa preferencia; participar no requiere interrumpir constantemente.

Conecten el cuento con la vida

Después de un libro sobre cocinar, invite a su hijo a llevar una servilleta a la mesa. Después de uno sobre animales, observen animales al pasear. Haga la conexión naturalmente sin examinar lo que recuerda. Lean en los idiomas que su familia maneja con comodidad.

Un pequeño plan para esta semana

Encuentre un momento habitual para leer, como al llegar a casa o antes de dormir. Manténgalo suficientemente breve para disfrutarlo. Observe qué imágenes, frases o temas elige repetir.

Recordatorios para comenzar

  • Permita que su hijo elija entre dos libros.
  • Conversen sobre una imagen sin examinar sus conocimientos de letras.
  • Repitan un cuento favorito e invítenlo a participar.

Elija una idea para intentar esta semana. Si desea adaptarla a las necesidades de su hijo, converse en persona con su maestra o con la administración de Mi Casita.

Siga aprendiendo

Inmersión en español: aprender en la vida cotidiana
Encontrar las matemáticas en las rutinas cotidianas

Para saber más: NAEYC.