Dos niños quieren el mismo juguete. Uno lo sostiene con fuerza y el otro intenta tomarlo. Compartir exige manejar el deseo, la espera, la comunicación y el punto de vista de otra persona. Estas habilidades necesitan práctica y acompañamiento adulto.

Describa la situación sin culpar: “Los dos quieren el camión. Ella lo está usando ahora”. Ayude al niño que espera a pedir un turno o elegir otra actividad. El niño que usa el material también puede aprender a avisar cuando termine.

Practique los turnos en actividades tranquilas con un adulto: rueden una pelota, agreguen bloques a una torre o túrnense para mezclar alimentos. Mantenga la espera lo bastante breve para que su hijo pueda manejarla. Si una actividad compartida provoca angustia repetidamente, simplifíquela o hagan una pausa.

Algunas pertenencias pueden seguir siendo personales. Antes de una visita, guarde un objeto especial que su hijo todavía no quiera compartir y elija juguetes disponibles para jugar juntos. La meta es que los niños experimenten una interacción justa y acompañada, sin exigir que cada pertenencia esté disponible en todo momento. En la escuela y en casa, los límites claros y las palabras respetuosas ayudan a aprender.

Para practicar en casa

Ruédense una pelota

Siéntense cerca y pasen una pelota grande y apropiada para su etapa. Diga: “Tu turno” y “Mi turno”, mostrando la acción. Mantenga turnos breves y termine mientras sea agradable. Un niño muy pequeño puede necesitar ayuda para notar que la pelota regresa.

Construyan algo juntos

Con bloques grandes, tomen turnos para añadir una pieza. Si esperar se vuelve difícil, dé a cada persona unas piezas y construyan uno al lado del otro. Jugar cerca de alguien con tranquilidad puede ser un paso hacia colaborar.

Ensayen una petición

Jugando, pregunte a un personaje: “¿Puedo usarlo cuando termines?”. Modele la respuesta: “Lo estoy usando; te aviso cuando termine”. Para un niño que todavía no habla, practique un gesto apropiado con apoyo adulto.

Prepárense antes de una visita

Permita que su hijo elija algunos objetos personales para guardar. Ofrezca materiales para jugar juntos y, cuando sea posible, más de uno de los favoritos. Permanezca cerca para orientar: “No voy a dejar que lo arrebates. Puedes esperar conmigo o elegir esto”.

Un pequeño plan para esta semana

Repitan un juego agradable por turnos. Observe si espera brevemente, expresa una petición o devuelve un objeto. Esas acciones pequeñas importan más que compartir todo sin ayuda.

Recordatorios para comenzar

  • Modele: “¿Me das un turno cuando termines?”.
  • Practiquen turnos breves durante un juego agradable.
  • Ayude a ambos niños, no solo al que protestó.

Elija una idea para intentar esta semana. Si desea adaptarla a las necesidades de su hijo, converse en persona con su maestra o con la administración de Mi Casita.

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Para saber más: American Academy of Pediatrics.